Conociendo nuestro instrumento
Conociendo nuestro instrumento
Nuestro cuerpo, sus manifestaciones emocionales, los pensamientos que llegan a
nuestras cabezas son producto de la información que recibimos de los estímulos
exteriores condicionados por lo que aprendimos cuando éramos niños.
Una metáfora que puede reflejar esto es nuestro cerebro es como una computadora,
que fue programando para que funcione de una determinada manera. Veremos mas
adelante que no es que nuestras vidas están destinadas sino programadas. Veremos
que si cambiamos nuestra programación consiente podremos vivenciar situaciones o
cosas que queramos, tomando la responsabilidad de nuestra vida y no librar todo a la
suerte del destino.
Hay que comenzar hablando del autoconocimiento que es fundamental en el ser
humano para ser consiente de su propia vida. En esta cuestión la soledad y la decisión
es fundamental, nadie puede investigar nuestro interior sino abrimos las puertas, el
dolor y el sufrimiento nos ponen adelante de ellas.
Una puerta interna que nos va a llevar a un mundo nuevo, único. Para muchos es ese
viaje por el cual tiene sentido haber nacido.
Usamos, para expresarnos varios lenguajes: el corporal, el emocional, el verbal. Los
pensamiento modelan nuestros sentimientos, y viceversa.
Un ejemplo concreto, supongamos que veo un perro grande a unos metros donde
estoy caminando, al verlo y pensar que me puede morder, siento miedo y como
consecuencia cruzo la calle. En este ejemplo esta claro como un pensamiento originado
por un estimulo visual, desencadena un sentimiento , en este caso negativo y de
supervivencia para evitar un mal mayor.
En este aspecto entra en juego lo que se conoce nuestras creencias limitantes que son
modeladas por nuestra experiencia y lo que hemos aprendidos de nuestros padres y en
la escuela. Aplicado en este ejemplo el miedo seria mucho mas pronunciado si por
ejemplo alguna vez me mordió un perro o mi padre siempre me decía que los perros me
pueden morder, etc.

Comentarios
Publicar un comentario